Madrid, 17 de julio de 2019. Que el verano es la época cervecera por excelencia lo sabe cualquiera que en algún momento se haya detenido exhausto en una terraza, en cualquier lugar del mundo, deseoso de saborear una cerveza bien fresca. La cerveza constituye uno de los grandes placeres de una época del año consagrada definitivamente al hedonismo: las vacaciones. Y como dice el refrán, allá donde fueres haz lo que vieres, y no hay nada como saborear una cerveza en su lugar de origen. Por eso te proponemos para este verano un viaje de descubrimiento cervecero.

 

Madrid – Cerveza El Águila

Tanto si la vida nos lleva a Madrid como si no nos queda más remedio que quedarnos en casa en verano (o estás planeando tus vacaciones desde la capital), esta cerveza nacida en 1900 en el barrio de Las Delicias será lo mejor que nos va a pasar en las calurosas tardes veraniegas. Más de 100 años después de su nacimiento, esta mítica cerveza, que fue una de las más conocidas y comercializadas en nuestro país, vuelve a elaborarse con una receta inspirada en sus orígenes y fiel a los valores de aquel movimiento bohemio que marcó los inicios del siglo XX en Madrid.

El Águila llega con dos variedades: una Lager Especial de 5,5% de alcohol en volumen, fácil de beber y muy equilibrada, que combina intensidad de la malta caramelizada con la frescura de lúpulos como Lemondrop®, y El Águila Especial Sin Filtrar, una cerveza que recupera la simplicidad de los métodos de elaboración tradicionales de principio de siglo XX. Para disfrutar de esta cerveza debe darse la vuelta a la botella – sin agitarla – para despertar la levadura y saborearla como recién salida del tanque de fermentación.

 

Costa andaluza – Cruzcampo

Playa, pescaíto frito, alegría a raudales y veladas interminables ante un surtido de tapas. Así son las vacaciones en la costa andaluza, uno de los destinos preferidos de miles de turistas que peregrinan verano tras verano a los numerosos rincones de este litoral de ensueño. Desde los pueblos blancos de Cádiz a la costa almeriense, Andalucía es el lugar ideal para disfrutar con una Cruzcampo bien fría.

Desde Cruzcampo Especial o de barril hasta su recién estrenada gama de cervezas tipo Ale: Cruzcampo APA (Andalusian Pale Ale), Cruzcampo IPA y Cruzcampo Trigo. Una nueva gama que ha nacido para todos, tanto para un consumidor experto como para el que simplemente quiere descubrir nuevas y sugerentes propuestas. Cruzcampo ‘Andalusian Pale Ale’ es una cerveza de cuerpo ligero, de aroma frutal y sabor refrescante con toques cítricos (4,6%), Cruzcampo IPA, por su parte, es una India Pale Ale (7%) de color oro, con una combinación de maltas caramelizadas equilibradas que “hará que se te levante el dedo meñique mientras te la tomas”. Cruzcampo Trigo es una cerveza ale con aromas frutales, “redonda en boca y trigonométrica en nariz”, de estilo alemán y de bajo amargor, con una elevada presencia de aromas a clavo proporcionados por la levadura (5%).

Y si tu destino es Málaga, no pierdas la oportunidad de visitar La Fábrica Cruzcampo de Málaga, un espacio de innovación y creatividad cervecera en el que podrás disfrutar de cervezas recién elaboradas allí mismo con sabores como Fruity Ale de Melocotón ¡e incluso de gazpacho!

 

País Vasco – 18/70

Esa Semana Grande de Bilbao, esos pueblecitos costeros llenos de encanto, las callejuelas históricas, el carisma de sus tascas y la amabilidad de sus habitantes se saborean mejor con una 18/70 en las manos. Esta cerveza rubia inspirada en las barras del País Vasco es, sin duda, el trago ideal para ir entrando en materia si la vida nos lleva de vacaciones a esta comunidad. Empezó siendo una producción limitada de barriles en algunas barras vascas, que la convirtieron enseguida en su seña de identidad gracias a unas características que hacen de 18/70 la cerveza perfecta para el gusto del norte: una lager con cuerpo y a la vez fácil de beber, con 6,2% de alcohol en volumen, tan versátil que la encontraremos tanto en los bares de siempre acompañando una buena ración de pintxos como en los locales más vanguardistas.

 

 

Jaén – El Alcázar

Tierra de grandes aceites, hermosos paisajes y una gastronomía de altura, si la vida nos lleva a Jaén debemos saber que El Alcázar es nuestra cerveza. Elaborada en la icónica fábrica jienense de La Imora, esta lager con cuerpo, sabor intenso y fuertes notas aromáticas muy fácil de beber regresa manteniendo la elaboración cuidada y en pequeñas producciones. Mantiene, además, detalles icónicos como el mítico color verde original de la botella de 1928, fecha en la que nació para reaparecer en pleno siglo XXI con energías renovadas pero los mismos valores que la vieron nacer.

 

 

La costa levantina – Amstel

Desde Calpe, con sus estrellas Michelin, hasta Gandía, Benidorm, Peñíscola o Santa Pola, la costa levantina nos invita a gritos a degustar una Amstel con todo su sabor. Amstel Original, una cerveza “hecha en Valencia” y elaborada en la única gran fábrica de cervezas que existe en la Comunidad Valenciana, renovó su receta el año pasado, con 100% malta de cebada y lúpulo perlé. Aunque también puedes refrescarte con todo el sabor de Amstel Radler, con zumo natural de limón, o degustar tu paladar con Amstel Oro, cerveza de malta tostada en tres tiempos cuya calidad ha sido reconocida recientemente a nivel internacional por su Sabor Superior – galardón de Tres Estrellas al Sabor Superior del Taste & Quality Institute

 

California – Lagunitas IPA

Los que tienen la suerte de cruzar el charco y adentrarse en la multitud de maravillas que ofrece California, caminar entre viñedos, pasear por Venice Beach y conducir por carreteras semidesérticas, tienen en la Lagunitas IPA su cerveza de referencia para sentirse 100% californianos. Lagunitas IPA es la pura expresión de una IPA americana. Equilibrada, cítrica y descaradamente rica. La malta caramelizada potencia las notas dulces y suaves para balancear el carácter del lúpulo. Con 6,2% de alcohol de volumen, es la IPA icónica en Estados Unidos y se ha convertido en la mejor carta de presentación para Lagunitas. Ahora también puede disfrutarse en España junto con Lagunitas Little Sumpin’ Sumpin’ Ale, una cerveza de trigo suave y sedosa, de marcada personalidad; y Lagunitas 12 of Never Ale, una cerveza que fusiona notas cítricas y tropicales y sienta bien en cualquier ocasión.

 

Irlanda – Guinness

Allí donde los paisajes son verdes, misteriosos y ondulados, se duerme con mantita y la gente derrocha camaradería, se bebe una cerveza que nunca defrauda y que está íntimamente ligada a la historia de este país. Hablamos de la mítica Guinness, la cerveza negra por antonomasia, que acaba de lanzar en España las nuevas variedades Guinness Nitro IPA (una indian pale ale a la que se añade nitrógeno para obtener un acabado suave y equilibrado) y Hop House 13, una interesante y animada lager con toques de albaricoque y melocotón. Con estos nuevos lanzamientos Guinness demuestra al mundo su capacidad para hacer magia en el mundo de la cerveza (también de la rubia) y por qué es una de las cerveceras de referencia en el planeta.

 

Bélgica – Affligem y Mort Subite

Si viajamos a la cuna de la cerveza tenemos que hacerlo con la mente abierta, el paladar a punto y muchas ganas de experimentar nuevos placeres sensoriales. A los encantos naturales del país y a sus interesantes ciudades rebosantes de arte y cultura, hay que añadir que en Bélgica tiene su origen Affligem, tres variedades de cerveza de Abadía tipo ale (Blonde, Double y Triple. Otra opción es la Mort Subite, una cerveza de fermentación espontánea que se elabora en el valle del Sena, al sureste de Bruselas. Es una cerveza compleja, en cuya composición se añaden cerezas maduras o zumo de frambuesa en barricas de roble para conseguir una fermentación más compleja.

 

Alemania – Paulaner

Los que practican turismo cervecero seguro que en algún momento han hecho una parada en Múnich, una de las ciudades con una mayor cultura en la materia del planeta. Múnich es, entre otras muchas cosas, el lugar en el que nació Paulaner, y ahí es nada. Paulaner fue creada en Alemania en 1634 por los monjes Paulos. Es una de las cervezas de trigo más conocidas y se elabora siguiendo la “Ley Bávara de Pureza” de 1516. Paulaner era considerado el “pan líquido”, porque los monjes lo tomaban como sustituto del alimento durante la cuaresma, en la que solo podían tomar pan, agua y hierbas amargas (que convirtieron en cerveza). No dejes de visitar alguno de los populares ‘Biergartens’ o Jardines de la Cerveza de Múnich, una tradición que este año Paulaner trae también a Madrid.