Actualmente existen escenarios que se repiten con frecuencia a la hora de encontrar trabajo: no encajar con el perfil, no tener la suficiente experiencia, o no contar con la formación y capacitación adecuadas. Consciente de esta situación, Fundación Cruzcampo trabaja por hacer realidad una de sus principales misiones: fomentar la empleabilidad juvenil en hostelería a través del compromiso con su formación. Para ello, además de promover el programa Talento Cruzcampo, genera alianzas de colaboración con entidades implicadas con el mismo fin social.

Así, Fundación Cruzcampo se convierte en entidad formadora acogida al Programa Integral de Cualificación y Empleo (PICE), impulsado por la Cámara de Comercio de Sevilla. Una iniciativa que persigue insertar laboralmente a jóvenes con edades comprendidas entre los 16 y los 29 años, y combatir el paro juvenil, cuya tasa se situaba a cierre de 2021 en el 30,6%. En palabras de Regla Bejarano, directora de la Fundación Cruzcampo: “Para nosotros es un honor ser parte del programa PICE y consolidarnos como referentes en formación por la empleabilidad joven en el sector de la hostelería. Un sector y un colectivo que conocemos y por los que llevamos trabajando desde más de 25 años. Desde Fundación Cruzcampo, aportamos experiencia y visión de futuro, además de afianzar nuestro compromiso con las oportunidades laborales de los más jóvenes”.

Encontrar empleo es un gran reto para la mayor parte de los jóvenes en España, y el impulso a la hostelería, a través de la profesionalización del sector, es otro de los grandes desafíos. La fundación cervecera más longeva del país tiene las herramientas y el firme propósito para conseguirlos. La sede de la entidad, Factoría Cruzcampo, es el espacio donde se impartirán las acciones formativas. “Contamos con un centro de formación hostelera innovador en el que llevamos un año trabajando para contribuir a la alta cualificación de la mano de profesionales de primer nivel a la vanguardia gastronómica, adaptándonos a las tendencias y demandas del sector”, asegura Bejarano.

200 jóvenes, un total de 8 cursos, y 1.050 horas, repartidos en varias capacidades: Auxiliar de cocina, auxiliar de camarero/a, operaciones básicas de panadería y pastelería, mozo/a de catering y restauración y, por último, auxiliar de limpieza. Hasta final de año se desarrollará el programa que pretende acercar al alumnado a la realidad del mercado laboral.

El sector de la hostelería necesita nuevas fórmulas que marquen la diferencia, y la formación específica que se imparte en la sede de la Fundación Cruzcampo en esta y otras iniciativas como el programa de becas Talento Cruzcampo, apuesta por los jóvenes, por su futuro y por la mejora de su empleabilidad. Una formación avalada por la experiencia que otorgan a la Escuela de hostelería sus 21 años de trayectoria, más de 16.000 alumnos y una empleabilidad del 90%.