Una institución y una compañía firmemente comprometidas con la lucha contra el cambio climático y la sostenibilidad se han reunido hoy con este tema como punto de encuentro. Los representantes de HEINEKEN España, Carmen Ponce, directora de Relaciones Corporativas y Pablo Mazo, director regional de Relaciones Institucionales, han recibido a Mireia Mollà, consellera de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica de la Generalitat Valenciana. Una reunión en la que también ha estado presente Carmen Martínez, alcaldesa de Quart de Poblet, municipio en el que se emplaza la compañía cervecera.

Durante la visita se ha destacado que la fábrica valenciana ha sido pionera en la eliminación de anillas de plástico, proyecto que ha arrancado la cervecera a nivel nacional y que supondrá en su totalidad una inversión de casi siete millones de euros. En las instalaciones de Quart de Poblet han entrado en funcionamiento la primera de las líneas de envasado que sustituyen las anillas de plástico por unas de cartón corrugado. Cuando las cuatro fábricas que la compañía cervecera tiene en el país hayan implantado este sistema, se eliminarán al completo más de 50 millones de anillas, que equivalen a casi 300 toneladas de plástico. Y del que se beneficiarán las marcas de HEINEKEN España, desde Amstel ‘Hecha en Valencia’, elaborada a solo 14 kilómetros de la ciudad, a Cruzcampo o Heineken®.

Otros beneficios de este nuevo anillado es que requiere muy poco cartón y que éste es corrugado. Es decir, que no procede de cartón virgen, sino que es reciclado, lo que le convierte en más sostenible, contribuyendo al sistema de economía circular instaurado en la fábrica, donde se trabaja para obtener este año el certificado Cero Residuos a Vertedero. Esto significa que ninguna de las materias primas ni de los materiales empleados en la elaboración o envasado de la cerveza genere desperdicios, sino que todo encuentre una segunda vida.

Todo ello muestra el trabajo realizado para contribuir a la sostenibilidad en la fábrica, utilizando menos recursos naturales, generando menos emisiones y minimizando los residuos. Un compromiso que la consellera de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica ha valorado muy positivamente, como ejemplo dentro del mundo empresarial y estrategia en línea con el Plan Integral de Residuos de la Generalitat Valenciana.

Carmen Ponce, directora de Relaciones Corporativas de HEINEKEN España, ha expresado su convencimiento sobre los beneficios de sumar la fuerza global con la diversidad local. “Tenemos un fuerte compromiso con esta región porque trabajamos aquí desde hace casi 50 años. Somos la única gran cervecera de marcas que elabora sus productos en la Comunitat Valenciana, con la consiguiente contribución a su dinamismo social y económico. Pero, sobre todo, este vínculo nos hace asumir la responsabilidad de crecer de forma sostenible, contribuyendo al progreso del territorio y de las personas con las que convivimos. Porque tenemos muy claro que nuestro objetivo es hacer cervezas que le gusten al mundo, a las personas y al planeta”, ha afirmado.

Por su parte, Mireia Mollà ha declarado que “el compromiso empresarial a través de una hoja de ruta integral es el camino a seguir para conciliar la actividad económica asentada en el territorio con un modelo productivo sostenible y de valor añadido para la Comunitat Valenciana”.

REDUCCIÓN DEL 33% EN EL USO DE AGUA Y EQUILIBRIO HÍDRICO DE LA ACTIVIDAD DE HEINEKEN ESPAÑA EN SU FÁBRICA VALENCIANA

En la visita, Mollà ha conocido otras acciones sostenibles de HEINEKEN España implementadas en los últimos años, como el programa ‘Brindando un mundo mejor’, que ha llevado a reducir un 33% el uso de agua desde 2008.

Otra de las particularidades de las instalaciones de Quart de Poblet es que sus cervezas se elaboran con el poder del sol, utilizando exclusivamente electricidad renovable, obtenida de la planta fotovoltaica que la compañía tiene en Andévalo (Huelva) para surtir a sus cuatro fábricas distribuidas en distintos puntos del país. Esto ha conllevado que, en la fábrica valenciana se evite la emisión de casi 9.000 toneladas de CO2.

Además, el buen clima y las líneas de trabajo en común, con la conservación del entorno como objetivo, ha hecho que HEINEKEN España y la Consellería establecieran un acuerdo de colaboración para la puesta en marcha en 2017 del Proyecto Albufera, una intervención sobre el Barranco del Poyo que ha evitado los desbordamientos y avenidas de agua en los temporales, devolviendo a este parque natural más de 400 millones de litros de agua al año. Una cifra que también ha permitido lograr el balance hídrico en la fábrica de Quart de Poblet, restituyendo al medio más cantidad de agua de la que necesita para su actividad. Esta iniciativa ha merecido el Premio Europeo de Medio Ambiente de la Fundación Biodiversidad.