• Hasta el próximo octubre, este jardín de la cerveza muniqués se convertirá en una alternativa más para las tardes de verano en la ciudad.
  • Paulaner lleva su espacio efímero a una nueva ubicación, La Estación de Principie Pio (Cuesta De San Vicente 4, Madrid), y mantiene su apuesta de acercar la cultura bávara a España.
  • Paulaner Biergarten llevará a cabo un exhaustivo control de aforo, desinfección constante, uso de mascarilla por parte de todo el personal y respeto de las distancias de seguridad entre las mesas.
  • Además de distintas variedades de la cerveza Paulaner, no faltará la comida alemana y una puesta en escena que te transportará a un auténtico Biergarten de Múnich.



Madrid, 18 de junio de 2019.  Por tercer año consecutivo y en este verano tan especial, la cerveza Paulaner acerca a Madrid su jardín de la cerveza muniqués. Este espacio efímero que recrea los míticos Biergarten alemanes se sitúa, en esta ocasión, en un nuevo espacio, la Estación de Príncipe Pio (Cuesta De San Vicente 4, Madrid). Desde el 17 de junio y hasta el mediados de octubre, este espacio, con un aforo limitado para 100 personas para respetar las medidas de seguridad impuestas por la ‘nueva realidad’, se convierte en una alternativa más para las tardes de verano en la ciudad. Abierto todos los días de la semana en distintos horarios, lunes, martes, miércoles y jueves de 19h. a 23h; los viernes 19h. a 0:00h; los sábados de 13h. a 0:00h y los domingos de 13h a 23h.

Con la puesta en marcha de Paulaner Biergarten, la cervecera alemana continúa su apuesta por acercar la cultura bávara a España a través de una tradición que se remonta al siglo XVI en Múnich y que va unida a través del proceso de elaboración de la cerveza en ese momento. Para mantener la cerveza en Múnich en verano, tenía que hacerse en invierno y guardarse en un lugar frío durante varios meses: un auténtico reto. El ingenio bávaro resolvió que sería una buena idea producir en previsión y conservar la cerveza en bodegas subterráneas abovedadas. La situación de estas bodegas, bajo la sombra de los castaños, supusieron la combinación perfecta para mantener frescos a los alemanes además de a la cerveza, y se transformaron rápidamente en las primeras cervecerías al aire libre.

Este espacio efímero contará con una amplia variedad de cervezas Paulaner: Weissbier (Trigo), Munchner Hell (Lager), Salvator (Double Bock) y Dunkel (de Trigo sin filtrar), así como con comida alemana y una novedosa puesta en escena que te transportará a un auténtico Biergarten de Múnich, donde, además, puedes conocer la nueva imagen de la marca.

Con el objetivo de ofrecer planes de ocio de verano de manera segura y responsable, en el Paulaner Biergarten se llevará a cabo un exhaustivo control de aforo, desinfección constante, uso de mascarilla por parte de todo el personal y respeto de las distancias de seguridad entre las mesas.

#PaulanerBiergarten

La historia de Paulaner

La historia de Paulaner se remonta a 1627, año en el que el rey Maximiliano I de Baviera llevó a 10 monjes Paules del monasterio de St. Paola (Italia) al monasterio de Neudeck ob der Au situado a las puertas de Munich y en cuyo recinto se encuentra aún en la actualidad la cervecería Paulaner. En el siglo XVII, los monjes, que tenían que practicar un ayuno estricto, comenzaron a elaborar la cerveza Paulaner Salvator para utilizarla como alimento en los periodos de cuaresma. Conscientes de la intensidad y calidad de su cerveza, decidieron enviar una muestra a Roma para que el Papa decidiese si estaba permitida una bebida así.

Durante el largo viaje, el barril de cerveza sufrió bruscos cambios de temperatura, lo que hizo que el líquido se convirtiese en agrio e imbebible. Cuando el Papa la probó, consideró que esa cerveza avinagrada contribuía más al martirio del cuerpo que al placer, y que un líquido así purificaría las almas de los monjes de Múnich.  Así que fue aprobado ya que el ayuno no impedía beber cerveza, porque ésta aportaba un alto contenido nutritivo. En esta primera cerveza, a la que se empezó a llamar el “pan líquido”, reside el auténtico origen de la actual Paulaner.

Dos siglos más tarde, en 1806, Franz Xaver Zacherl alquiló la cervecera a los monjes Paulinos. En 1928, Paulaner se fusionó con la cervecera Thomas Bräu y juntas desarrollaron la que fue una de las primeras lagers de Múnich: la “Paulaner Original Münchner”.

Aún hoy las cervezas de Paulaner se fabrican según la Ley Bávara de Pureza de 1516: la ley alimentaría más antigua del mundo promulgada por el Duque Guillermo IV. La disposición establece que para la fabricación de cerveza sólo puede utilizarse cebada o malta de cebada, lúpulo y agua pura. Hasta la actualidad todos los fabricantes alemanes de cerveza se atienen voluntariamente a esta ley.

Desde el mismo lugar donde se encontraba el monasterio, la cerveza que comenzó como una bebida que los monjes usaban para consumo doméstico, ha producido más de 2,2 millones de hectolitros y se ha convertido en la cervecera más grande de Múnich y Bavaria, y una de las más queridas en todo el mundo.